Reseña: Edgar Borges, Enjambres

07/05/2020

 

Título: Enjambres
Autor: Edgar Borges
Editorial: Altamarea Ediciones

Colección: Barlovento
ISBN: 9788412110357

Nº de Páginas: 124 págs.

Sinopsis:

 

Una plaga de insectos voladores azota, como una funesta señal, una ciudad indefinida en un presente abstracto. Enjambres negros y vibrantes manchan el cielo metálico espesado por una ola de calor asfixiante, durante la cual la violencia se dispara y los suicidios se multiplican exponencialmente.

Para escapar a la sinrazón de los ataques callejeros, a la podredumbre moral, al delirio colectivo, al miedo masivo que consume la civilización y saca a la luz los instintos más bajos del hombre, cinco jóvenes se refugian en una casa perdida en el interior de un bosque, a salvo de la mirada inquisidora de las autoridades corruptas y del infierno de abyección en el que está sumida una sociedad al borde de la desintegración.

En esta condición de clausura voluntaria, los cinco amigos se confrontarán con la soledad, con sus propios demonios, temores, aspiraciones y recuerdos en una atmósfera onírica y nebulosa en vilo entre el reino de la vida y el de la muerte.

Afronté la lectura de este nuevo libro de Edgar Borges con la ilusión que me generó saber de su vuelta después de su interesante propuesta La chica del salto (Ediciones Carena, 2018). Enjambres (Altamarea, 2020) no tiene una relación directa con su anterior obra, pero tras la lectura de ambas son bastante claras las bases en las que se cimienta la obra del autor venezolano.

 

Mirar el cielo siempre la despejaba, comprobar que en el infinito no había fronteras era algo que le hacía borrar cualquier problema. Las pinceladas naranjas, rojas y amarillas la convencían de que ella también era parte del paisaje. Ese jueves se le ocurrió jugar a que un observador la confundía con cualquier fenómeno del espacio.

 

Esta última es quizá una de esas novelas que juegan constantemente con la realidad y la apariencia, introduciendo elementos oníricos que constituyen un imaginario rico y propio. Los insectos en esta obra de Borges son tan difíciles de definir como sus teóricos efectos en la población. La plaga representa todo aquello negativo que constituye un presente abstracto donde el ser humano bajo la ansiedad y su podredumbre moral toma decisiones drásticas y ve reflejado sus instintos más orgánicos.

 

El zumbido de los insectos podría ser tantas cosas: la opinión que tomó forma y se le escapó a los individuos; el llamado de la infancia o simplemente un delirio.

 

El espacio en esta obra constituye una clara triple jaula. La propia ciudad controlada por las fuerzas del orden donde toda la población es sometida para evitar la extensión de la plaga; la propia casa donde se recluyen esos jóvenes y donde un calor asfixiante y las dudas les someten; y una última jaula, quizá la más interesante, el propio individuo, que encarcela en sí mismo todos sus demonios, miedos y ansiedades, que lo destrozan por dentro.

 

María José pensó en la expulsión del paraíso como la única metáfora posible para explicar la entrada a la etapa adulta. La adultez sólo podía ser un brevísimo intento de vida; un simulacro constante de aquello que una vez fuimos de niños.

 

En resumen, las obras de Borges son historias que requieren un esfuerzo lector para encontrar todos aquellos elementos de interés, pero que, por esa misma razón, constituyen píldoras de literatura concentrada. Enjambres es una obra especial, una suerte de fábula pandémica, ideal para esta época de inestabilidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Chegamos á cidade a través das pontes pero o noso destino non era río. Levabamos con nós a cativa
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Poema de Tamara Andrés, en Bosque vermello (Positivas, 2019)

David González Domínguez

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